Consultorio

DISFRUTEN LO (RE)VOTADO. CAMPAÑA ELECTORAL A TU CORAZÓN

Como sé que sois fieles lectores de este consultorio, seguro que recordaréis la carta de Voto Rogado, Corazón Robado ). ¡Pues bien! Cómo yo ya anuncié, nos quedaban muchas elecciones por delante en las que ejercer el derecho a encontrar el amor (Tezanos, contrátame, soy mejor que cualquier encuesta) y nuestro amigo enamorado tuvo otra oportunidad de coincidir con su amor urnótico (urna+platónico).

¿QUÉ PASÓ? ¡DENTRO CONSULTORIO!

 

Querida Doctora Calabaza:

Esto, más que una consulta, es un agradecimiento a ti y a todo el país.

No sé si te acordarás de mí. Soy el chico que te escribió en abril porque se había enamorado de una de las chicas que estaba en la mesa electoral. Sí, Voto Rogado, Corazón Robado. Pues bien, me aconsejaste que siguiera apostando por la democracia y ¡ASÍ LO HICE!

Con tan buena suerte que el pasado 10 de noviembre me tocó presidente de mesa de mi barrio (lo sé, puede ser que sea la única persona del universo a la que le haya hecho ilusión esto)

¡QUÉ AFORTUNADO! (también lo sé, al ritmo al que tenemos elecciones todos los españoles vamos a ser presidentes de mesa por lo menos una vez en los próximos 15 años).

Total, que me puse mis mejores galas de presidente de mesa y me personé en el colegio electoral bien pronto con los nervios a flor de piel. Las horas y la gente pasaba. Un encuesta del CIS a pie de urna dijo que este año me quedaba a dos velas. Pero mi fe en la democracia no decaía.

Y entonces llegó ella. Sonriente, luminosa, con su papeleta en la mano y su DNI en la otra. Me guiño un ojo y me dijo: “Esta vez se invierten los papeles”. Me puse nerviosísimo y metí su DNI en la urna por equivocación. No tengo que explicar que cundió el pánico en la sala y que me llevé una buena bronca de todos los interventores. Total, que la chica, muy tranquila me dijo: “No pasa nada, espero a que cierre el colegio, abráis las urnas y lo recupero. Pero me tendrás que invitar a una cerveza para compensarlo”. Y desapareció.

La fiesta de la democracia siguió su curso y a las 8 de la tarde, con los últimos rezagados apareció ella. Hicimos el recuento, cogimos todas las rodajas de chorizo y preparamos 5 bocadillos, se llevaron las urnas y las listas y la bella demócrata pudo recuperar su DNI. Cuando se lo daba le dije:

–Perdona, me puse nervioso. Déjame que te compense ¿Quieres venir a mi casa a comer pizza y ver el pactómetro de Ferreras?
–Pensaba que no me lo pedirías nunca.

Y nos fuimos juntos. Me alegra contarte que hemos hecho coalición y que acudiremos juntos a las próximas elecciones, que tiene pinta que no serán dentro de mucho. Muchas gracias, Doctora. ¡VOTA AMOR!

Atentamente, Voto Rogado, Corazón Robado.

 

Querido Sorpasso al amor:

Me alegro mucho por vuestra historia. Espero que ejerzáis mucho el voto a partir de ahora (GUIÑO-GUIÑO, CODAZO-CODAZO). DISFRUTEN LO VOTADO.

Un saludo, Doctora Calabaza.