Consultorio

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE LAS REBAJAS.

Encontrar un chollo en rebajas es fácil, encontrar el amor no tanto, pero no imposible. El consultorio de hoy de The Goods habla de amor entre prendas rebajadas.

Yo soy muy de ir de rebajas. Y de ir en plan profesional. De hecho, siempre salgo en la TV como una de las que hace cola para entrar la primera. A ver si me encontráis.

El caso es que el consultorio de hoy tiene lugar entre montañas de prendas arrugadas, de gritos, de empujones y de capitalismo salvaje. ¡VENGA ESA CARTA!

Querida Doctora Calabaza:

Ayer volví de las rebajas con un montón de gangas. Me dejé los ahorros del mes y, lo que es peor, EL CORAZÓN. Estaba yo tan “””tranquila””” en mitad de una contienda con una señora de cierta edad por una camiseta crop top en la que ponía en lentejuelas “BE MY SUGAR DADDY”. Ella no soltaba y yo lo mismo, cada una estirando de un lado. Tanto que de crop top pasó a camisola playera. El caso es que casi era mío cuando la prenda llegó a su límite elástico de acuerdo con la ley de Hooke , una lentejuela salió disparada y me dio en todo el ojo, dejándome ciega y sorprendida, lo que aprovechó la vieja para llevarse la camiseta mientras se reía en mi cara.

Me lancé sobre una montaña de ropa a llorar de dolor (espiritual y físico), cuando se me acercó un hombre. Entre mi ojo herido y el otro cubierto de lágrima, no pude verle bien la cara, pero tenía la voz arteciopelada (80 % terciopelo 20 % algodón). Me cogió de la mano, primero y luego en brazos (las hordas de gente habían perdido el control y ya estaban volcando mostradores y desnudando dependientes para quedarse con sus prendas) para llevarme a un sitio seguro. Acabamos en un probador, en el que me cubrió los ojos con una riñonera en liquidación: “Tranquila, muñeca. Es mejor que descanses la vista”.

Me abracé a él en un arrebato de instinto animal y nos besamos entre perchas y fichas de prendas. En un momento dado, me dio un ataque de rabia y dije: “esa vieja se ha quedado con mi crop top”. Noté cómo se incorporaba mientras se soltaba de mí y me respondió: “Tranquila, muñeca. Voy a por él”.

Escuché cómo salía corriendo y su voz se perdía en la muchedumbre. Esperé y esperé y volví a esperar, pero nunca más volvió. Al final un segurata muy amable me encontró sollozando cuando ya habían cerrado y me acompañó a un taxi para ir a casa. ¿QUÉ FUE DE ÉL? ¿Fue un amor más fugaz que unos Manolos con una rebaja del 80 %? ¿Me abandonó por otra compradora con mejor vista? ¿Qué hago con mi vida, Doctora?

Muchas gracias, CÍCLOPE DE REBAJAS.

Querida Mike de Monstruos S.A:

Justo ayer leí la noticia de que un apuesto joven había sido sepultado por una incursión relámpago de señoras profesionalmente preparadas en las rebajas de un conocido centro comercial. El chico, en estado de shock, se aferraba a una camiseta de lentejuelas y repetía sin parar “tranquila, muñeca. La tengo”. Estuvo en la UCI del Hospital Central toda la noche y creo hoy lo bajaban a planta. ¡CORRE A BUSCARLO!

Atentamente, Doctora Calabaza.

#ConsultorioCalabaza