Consultorio

ENCONTRÉ UN POKÉMON LEGENDARIO Y EL AMOR MIENTRAS JUGABA A POKÉMON GO.

Una mujer de cierta edad y nivel 53 en Pokémon Go nos cuenta en el Consultorio de hoy de The Goods cómo encontró el amor lanzando pokebolas con efecto.

Nunca es tarde si la dicha es buena. Ni para el amor ni para engancharse al juego de moda. Hoy nos escribe una mujer de 72 años que encontró el amor gracias a Pokémon Go (el juego para móvil de cazar animalitos, hacerlos crecer y luchar) y no sabe si es demasiado mayor para andar por ahí tocando las pokebolas.

Querida Doctora Calabaza:

Me llamo Antonia y tengo 72 años. Hasta hace medio año, me sentía una vieja que no servía ya para nada. Me pasaba los días en casa sin salir, viendo la tele y con una desgana que me estaba llevando a la tumba. Hasta que un día en el súper vi a una mujer de mi edad a la que conozco del barrio llamada Puri, conocida por intentar colarse siempre en la caja. Pero había algo extraño en ella, estaba absorta mirando el móvil y no intentó colarse. ¡QUÉ RARO! Pensé. Así que yo que, soy de género cotilla, me acerqué a preguntar:

–Puri, ¿estás bien? Te noto rara, como sin ansia por llegar a la caja.
–¡Ay, hola, Antonia! Es que estaba cazando un Bulbasaur y se me ha pasado.
–¿Un qué?–Pregunté pensando que había perdido la chaveta.
–Un BULBASAUR. De POKÉMON GO. Ya sabes, el juego.
–NO SÉ, PURI. YO NO SÉ.

Total, que me enseñó el juego y me dijo que estaba muy bien porque premiaba a la gente que más caminaba y que las personas con mucho tiempo libre pueden cazar muchos pokemons, ganar caramelos, conquistar gimnasios… ¡TATE, QUE ESTO ES PARA MÍ! Así que la Puri me ayudó a descargarme la app y me metió en el grupo de Telegram del barrio en el que hay gente de nuestra edad que queda para andar y hacer una cosa llamada incursiones. Al principio no entendía nada, pero empecé a picarme, a aprender a lanzar bolas con efecto, a tumbarle los gimnasios a los adolescentes del barrio y ahora tengo nivel 53 y la pokedex a reventar de pokémons legendarios. Pero eso no es todo, en el grupo hay un hombre que se llama Antonio. Empezamos a mandarnos regalos y a intercambiar Magikarps… y hemos acabado siendo más que compañeros de aventuras en realidad virtual. ¡Ay, doctora! A mi edad y con Buterfrees en el estómago (las buterfrees son una especie de mariposas pokémon). ¿Estoy haciendo el ridículo enganchada a este juego? ¿Estoy haciendo el panoli enamorándome a mi edad?

Atentamente, Pikachu Senior.

Querida Roselia (no la de “TRA-TRA”, sino la Pokémon):

Haces genial. En ambos terrenos. Disfruta del juego si te hace feliz, que además te obliga a andar y a salir de casa y eso siempre es bueno. Disfruta del amor, porque ¿qué puede haber más reconfortante? Ni para pokémon ni para el corazón hay edad. No puedo decirte nada más… ¡BUENO!: ¡QUE ME AÑADAS A AMIGOS! MI CÓDIGO ES 9572 1471 2222.

Un abrazo, Doctora Calabaza.

#ConsultorioCalabaza