Consultorio

ESE PEPINO ME PIDE QUE LO MUERDA

Una amiga nos escribe confusa y un poco acalorada.  ¡Ah! Y nos da una receta para comerse un pepino, ¡gracias! DEEEENTRO CONSULTORIO

Mi muy querida y anaranjada doctora Calabaza,

Tengo un dilema amoroso que hace que viva sin vivir en mí. Me ha costado muchísimo decidirme a escribirte, pero por fin he reunido todas las fuerzas necesarias para hacerlo.

Me he metido en un berenjenal: me he enamorado de un yogurín. Todas mis amigas me dicen que es un membrillo y, aunque yo lo encuentro fascinante, es verdad que le falta un hervor. Desde que lo vi por primera vez, solo pienso en mangos, pepinos y plátanos. Y es horrible, porque hace unas semanas he abrazado el posveganismo y solo me alimento de chuparlos.

¿Contravendría mis principios morales más profundos el querer darle un inocente mordisco al pepino de mi yogurín? Una parte de mí se odia, pero otra piensa que a eso le echas su poquito de eneldo y te queda una salsa estupenda.

Gracias por tu atención, querida doctora. Espero ansiosa tu diligente respuesta.

Una Leo posvegana.

 

 

Querida @puringerMe, lame verduras:

Sinceramente: yo nunca me metería en un club, religión ¡NI BAR! en el que no me dejaran disfrutar de un buen pepino (ni cualquier otro tipo de fruta o verdura, vamos). Una vez hice una dieta de batidos. Cuando me enteré de que los polvos a los que se referían eran de comer y que no podía echarme a la boca NADA MÁS me desapunté. 3 minutos duré.

No te sientas culpable por seguir tus instintos más herbívoros. Llama a ese yogurín, llévatelo al huerto e híncale el diente donde más te plazca.

Y si tus amigas dicen que es un membrillo, peor para ellas, que están verde lechuga de la envidia.

Atentamente, Doctora Calabaza.

P.D. Si tiene un hermano, dale mi contacto. Yo me lo como todo.

 

#ConsultorioCalabaza