Consultorio

JUNTOS, AMOR PARA DOS COMPRANDO UN BILLETE DE LOTERÍA A MEDIAS

Yo os confieso que nunca compro lotería porque ya se sabe que “desafortunado en el juego, afortunado en amores” y a mí lo del amor se me da especialmente bien, así que ¿PARA QUÉ? Hoy nos escribe una chica que se siente con suerte. A ver si es verdad. ¡Consultorio de hoy!

Querida Doctora Calabaza:

Desde hace más de 2 años estoy enamorada de una compañera de oficina. Es guapa, lista, maja y cuando se ríe hace ruido de cerdito con la nariz ¡ME VUELVE LOCA! El otro día reuní valor, me acerqué a ella en el café y le dije:

–Hola, te gustaría… te gustaría… compartir un décimo de la lotería de la empresa conmigo (LO SÉ, RECOGIDA DE CABLE QUE SE ESCUCHÓ EN LA PAMPA).

–¡CLARO!

–Y si nos toca pues lo celebramos y nos lo pulimos todo en un fiestón.

–Tipo Resacón en las Vegas.

–De hecho, nos vamos a Las Vegas y nos casamos (ahí me vine arriba)

–¡Siempre ha sido mi sueño (se empieza a reír haciendo el cerdito)! ¡TRATO HECHO!

Total, que ahora necesito que me toque la lotería. No por el vil metal, Doctora. Es por un fin mucho más puro: EL AMOR. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo llamar a la suerte?

Atentamente, La Vida es una Tóm-tóm-tómbola.

 

Querida Binguera:

Es más difícil que te toque la lotería que que te caiga un rayo, así que yo cambiaría la cola de Doña Manolita por un pararrayos. Sin embargo, en este consultorio siempre queremos que triunfe el amor, así que te proponemos tener dos planes preparados:

-A: OS TOCA LA LOTERÍA: A tope. Compras los billetes para Las Vegas, os vestís de Elvis Presley o Marilyn Monroe y os casáis por todo lo alto, con noche en suit en el Belaggio y espectáculo de Britney Spears 

-B: NO OS TOCA: Le dices que a ti te ha tocado la lotería conociéndola. Le dices que el dinero no os puede fastidiar un sueño tan guay. La llevas a Las Vegas de Genil y os casáis allí vestidas de Elvis Presley o Marilyn Monroe, buscáis un hotelito chulo y no salís de la habitación hasta el año que viene.

QUE VIVA EL AMOR Y QUE VIVAN LAS VEGAS