Consultorio

NO QUIERO QUE ACABEN LAS CLASES ¡ESTOY ENAMORADO!

¡Ay, la Universidad! Ese territorio intelectual de jóvenes brillantes que concentran todas sus energías en sacar buenas notEN LIGAR. 😏

Porque las neuronas están en su máximo apogeo, pero también lo están las hormonas. Hoy nos escribe un estudiante que lleva todo el curso concentrado en una cosa: conquistar a una compañera.

Pero la carrera acaba y parece que, como no se aplique, le van a dar calabazas (en todos los sentidos)

 

Querida Doctora Calabaza:

Estoy estudiando derecho y, si Mercantil IV lo quiere, el 20 de julio seré licenciado y dejaré de matarme empollando para matarme trabajando.

Esto debería ser objeto de gozo y júbilo, pero estoy muy triste, porque acabar la carrera significa acabar también de compartir horas de estudio, de mus y de cervezas furtivas en vez de clases con Marta, mi compañera de clase y la que (acabo de entender) es el amor de mi vida.

Cuando ella acabe la carrera tiene pensado irse unos años a Harvard a hacer un Máster y yo ya tengo un hueco esperando en el bufete de mi padre en Huesca. No creo que pueda pasar de verla 24/7 a que nuestro único contacto sea por MD de Instagram.

¿Qué puedo hacer?

Atentamente, El Imperio de la Ley

 

Querido Enmienda a la totalidad:

Creo que es la consulta más fácil que he recibido en mi vida: No apruebes Mercatil IV. SUSPENDE. CATEA. SACA UN CERAPIO. QUE TE PONGAN UNA CALABAZA COMO YO DE GRANDE.

Así el curso no acabará y tú el año que viene seguirás disfrutando de la vida estudiantil.

¡PEEEEEEEERO! Para que el plan salga bien (y aquí viene lo complicado) tienes que hacer que ella también suspenda.

Mi propuesta es que seas sincero y le digas tu plan. Véndeselo como un año más de risas, de no dar palo al agua, de disfrutar de la juventud y de vuestro amor… lo que viene siendo la vida universitaria, vamos. Pero si tienes el corazón más oscuro que la toga de un letrado y menos escrúpulos que el forense que come de tupper en la mesa de autopsias… puedes no decirle nada, pasarle unos apuntes totalmente erróneos diciéndole que son buenos y esperar a que la maldad haga su magia…

¡MUAJAJAJAJAJAJAJA!

Yo te recomiendo la primera opción, ¿eh? No me arrastres al infierno contigo.

¡Muchas suerte en los exámenes! ¡O NO!

Atentamente, Doctora Calabaza.