Consultorio

SIN FILTRO PARA EL AMOR

Hoy tenemos a un joven que es muy ligero de cascos. A él le preocupa, a mí me parece fetén:

Querida Doctora Calabaza:

Me gustan todas las mujeres.  Altas, bajas, rubias, morenas, pelirrojas, calvas… me da igual. Voy en metro y me enamoro 10 veces por trayecto. Me sonríe una camarera y ¡bum! Le cedo mi asiento a una anciana, me lo agradece y ¡bum! La voz del surtidor de gasolina me desea buen viaje y ¡BUM! ¿Qué puedo hacer si yo no tengo media naranja, yo tengo un campo entero de naranjas en plena huerta de Valencia?

Con cariño, Corazón Indomable.

 

Querido Corazón Fresco:

¿Desde cuándo enamorarse es malo? En un mundo lleno de odio, que tú seas un saco de hormonCARIÑO, es una bendición. Siempre que mantengas las manos quietas, ¡NO SEAS PÁJARO! Lo único que me duele es que no te me hayas declarado a mí, ¡rufián! Si no te he conquistado es que todavía no has visto mi Instagram . Espero una declaración de amor por privado.

Atentamente, Doctora Calabaza.

 

P.D: A mí me pasa lo mismo. Yo os amo a todos, mis pequeños calabacines enfermos de amor y con calores. Venid a mis pechHOJAS. Montemos una huerta en la que fluya el roce y en la que nos queramos todos y todos me queráis a mí. Me idolatréis, me hagáis masajes de pies y me traigáis mi bebida favorita al sofá.

P.D: ¡Vaya, me ha quedado más larga la postdata que el consejo! Así soy yo, rompedora de moldes.