Consultorio

SOLICITO PARADA EN TU CORAZÓN. UNA HISTORIA QUE NO DEJA HUELLA CARBONO

El consultorio de hoy nos abre los ojos al amor de bajas emisiones, que siempre está bien. En este blog nosotros sólo apoyamos un tipo de polución:

Querida Doctora Calabaza:

Yo era una defensora de ir en coche a todas partes. Iba en coche hasta al párking donde tengo el coche. Pero se me rompió el motor de tanto usarlo y mientras estaba en el taller, tuve que coger  (¡oh, horror!) el autobús. El 27, concretamente.

Total, que yo iba preparada con mi desinfectante de manos y mi careta antigérmenes para pasar el peor trayecto de mi vida, cuando subí y el conductor me deseó el “buenos días” más radiante que he visto nunca. Mi mundo cambió. Me emocioné tanto que me cogí a la barra cual bailarina de estriptis y me puse a dar vueltas de felicidad (una vieja me metió 5 euros en el canalillo). 

Él, mientras, iba silbando una canción de la radio, distraído, saludando y despidiendo a todo el mundo. ¿Qué me pasa, doctora? ¿Será el uniforme que me sube los calores? ¿Será que tanta contaminación me ha nublado el cerebro? ¿Qué puedo hacer? Sólo pienso en solicitar parada en sus musculosos brazos y en que le dé un repaso a mi bonobús. No he vuelto a coger el coche, CLARO.

 

Atentamente, Sandra Bullock en Speed.

 

Querida exfitipaldi:

Me alegro de que te hayas pasado al transporte público, aunque sea por meras razones eróticofestivas. Puede que la solución al calentamiento global esté en el calentamiento particular. Mantengamos fríos los polos, calentémonos las polME DESVÍO DEL TEMA.

Está claro que eres tú la que le darías un buen viaje a tu autobusero, pero, teniendo presente que está prohibido hablar con el conductor y que la seguridad de los pasajeros es lo primero, te propongo que te vayas insinuando poco a poco: un día te sacas el dinero para pagar el viaje del sujetador, que además con el frío se agradece que esté calentito; otro día te pones una camiseta de “ponme mirando a las cocheras” y, como colofón, le puedes dedicar una canción en la radio que escucha y declararle tu amor incondicional, mientras le haces un baile en el autobús, compinchada con el resto de pasajeros tipo este corto de Nacho Vigalondo.

En definitiva, sí al transporte público y sí al amor. Mucha suerte y espero que nunca te deje de picar EL BILLETE.

Un saludo, Doctora Calabaza.

 

#ConsultorioCalabaza

¡Si tienes alguna consulta escribenos a teditodomiamor@wethegoods.com o en nuestras redes sociales (FBTW e IG)!