Consultorio

ME LIE CON CHIQUITO DE LA CALZADA ZOMBI

Hoy tenemos una historia espeluznante post Halloween en nuestro consultorio.  Odio Halloween (entenderéis que, siendo calabaza, no es una fecha agradable para mí), pero lo que sea por vosotros, mis queridos enajenadPACIENTES.

 

Querida Doctora Calabaza:

Tengo un problemón.

El 31 de octubre fui a una fiesta de Halloween ataviado con mi disfraz de pepino sexi. Todo iba genial. Bailaba, meneaba el culo, me divertía… y entonces pasó.

Una voz me susurró al oído “¡PECADORRRRR!”. Me giré intrigado y allí estaba: CHIQUITO DE LA CALZADA ZOMBI. Bueno, un chico disfrazado de Chiquito de la Calzada zombi. Empezamos a bailar. Yo hacía twerking y el “no pueding”. Yo cantaba Teléfono y él “7 caballos que vienen de Bonanza”.

Total, que acabamos enrollados en mi casa gritando “JAAAAAAARL” como locos. A la mañana siguiente abrí los ojos y no había ni rastro del pecador de la pradera que me había robado el corazón. ¿Qué puedo hacer, doctora? Ahora cada vez que escucho un chiste achiquitado me entran calores y no sé donde meterme. Estoy con esta lista en bucle (https://spoti.fi/2JuPH3u) y me entran palpitaciones. ¡ESTOY HECHO UN FISTRO!

Atentamente, PECADORRRR NO PUEDORRRR.

 

 

Querido Cande Mor:

Te entiendo perfectamente. Yo también estuve colada hasta las pepitas por Chiquito. Esos saltitos, esos gritos, ESAS CAMISAS DE FLORES…. ¡Necesito una ducha fría!

¡VENGA, QUE ME PIERDO!

 Al lío: no te preocupes, ve a la tienda de chinos más cercana, compra un disfraz de Chiquito y guárdalo en el armario. Cuando te lleves a alguien casa, proponle un juego de interpretación de roles y sácale el disfraz. Si es fan de Chiquito lo entenderá, si no, échale inmediatamente de tu cama. ¿No dijo alguien alguna vez “si vas a casa de alguien y no tiene un disfraz de Chiquito no te acuestes con él”? Y si no lo dijo nadie, lo digo yo.

El mundo está lleno de fistros duodenales, no desesperes, cobarrrrde.

Un saludo. Doctora Calabaza

 

 

#ConsultorioCalabaza